lunes, 6 de febrero de 2012

“La culpa no la tiene Stieg Larsson si no quien lo hizo compadre”



La maldad al parecer llego con el mismo ser humano. Tan ambigua y al mismo tiempo tan estudiada y mencionada en cualquier campo, desde la ciencia, la teología, pasando por la psicología o la filosofía. Fascinante que inunda con preguntas.
Pero fuera de la representación caricaturesca y simplista de la maldad. ¿Cómo plasmarla?

El escritor sueco Stieg Larsson decidió expresarla a través de la sociedad de su propio país, del llamado primer mundo, muchas veces tomado como ejemplo de civilidad pero que tiene muchas cosas ocultas en el closet y donde monstruos se pasean por las calles bajo la máscara de ciudadanos ejemplares.

Su trilogía “Millenium” se ha convertido en una sensación mundial y a llevar la famosa etiqueta de best seller. El siguiente paso tendría que ser el cine. Primero por el director Niels Oplev y ahora por el famoso David Fincher, la versión que aquí nos ocupa.

Pero primeramente antes de que los “Hardcore fans” de los libros se pongan a decir que no fue plasmada como tal en la gran pantalla y soltar argumentos parecidos, permítanme aclarar lo siguiente: No fue adaptada como tal y muy difícilmente una película será fiel al libro. ¿Por qué? Por la simple razón de ser dos artes distintas, con un lenguaje distinto. Así que eviten desgarrarse las vestiduras.
Ahora prosigo.

Algo faltó, ¿Qué paso? ¿Eso fue todo? Fue lo primero que asalta a la mente después de ver la versión de David Fincher de “The Girl With The Dragon Tattoo”.
Pero aquí aplica el dicho: “La culpa no la tiene Stieg Larsson sino quien lo hizo compadre.”

Las habilidades de Fincher como director no se cuestionan, cinematográficamente y técnicamente no tiene un pero. El verdadero PERO, ocurre cuando tienes un guión flojo y aburrido. Con lo anterior ni el mejor director puede hacer milagros para lograr una buena película.
Y es que las expectativas se vuelven inevitablemente altas, este director tiene acostumbrado al público a películas importantes y que han dejado una huella como Fight Club (1999), Seven (1995) y The Social Network (2010) película que retrata a la generación del siglo XXI.

Aquí se siente larga y tediosa, después de resolver el “misterioso” caso de la familia Vanger, ya se comienza a ver el reloj esperando que se acabe la cinta, ya que ni los nachos con extra queso pueden aliviar el tedio.

Los personajes se vuelven irrelevantes, no se llega a simpatizar por los protagonistas y con lo que les ocurre, porque en realidad no se sabe más que lo poco presentado durante la cinta
Si no se puede presentar debidamente a los personajes en dos horas y cuarenta minutos sólo indica problemas en el guión.

Se queda corta incluso en el manejo del tema de la complejidad familiar, los secretos y tensiones que se pueden ocultar, etc. Ya que películas como Festen (“La celebración”, 1998) y otras obras del movimiento Dogma 95, son superiores en esas temáticas.

Sí, la actuación de Rooney Mara como esta mujer post moderna es buena y las habilidades del fotógrafo Jeff Cronenweth se muestran al capturar la nieve y los paisajes dignos de postal navideña que ocultan la realidad de una sociedad que se pudre. Y por supuesto la música de Trent Reznor y Atticus Ross envuelven y transportan a esas atmósferas. Melodías, casi susurros que van de lo dulce al extremo de desatar una violencia auditiva.
Pero no es suficiente.

Ahora, se le ha tachado a la novela de misógina por la alta carga de violencia que igual se muestra en la película, pero si de misoginia se habla, habría que señalar mejor lo condicionado del escritor ya que a su misma protagonista no la mueve de gótica y freak.

Por mucho una cinta prescindible y David Fincher no deja la huella a la que tiene acostumbrado a todos.

6 comentarios:

  1. 1. Sí soy fan de los libros y la película sueca me pareció malísima,esta no la he visto. Y de acuerdo son artes diferentes, pero eso no te da derecho a cearte tu propia historia o personaje.

    2. Nunca se me hubiera ocurrido que la película pudiera ser tachada como misógina cuando en realidad lo que se buscaba con lo libros era generar una denuncia al grave problema de violencia y trata.

    3. sobre Fincher quitando "Fight Club" y alguna otra, él es quien me parece aburrido y tedioso ejemplo La red social, aún no comprendo qué me quizo vender.

    4. Y final, eso es parte del encanto del cine, la literatura y el arte todos lo apreciamos diferente, aunque hay extremos claro.

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    1. Jajaj yo amé Red Social. Lo siento Itzel Larsson apesta!

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    2. No lo siento en este caso sería Fincher el que apestaría , cuando lean la novela discutimos si Larsson apesta...

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  2. Y añado y yo vea esta versión de la película ja

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  3. Yo no leí los libros. No pienso hacerlo. Pero tampoco me gusta mucho Fincher. -Fight Club- fue una gran obra y en -Seven- y -El curioso caso de Benjamin Button- entregó buenos trabajos. Pero La Red Social, como él, tiene un valor desproporcionado. Es de lo más "Hollywood" que he visto. Al final no sé qué esperar. Aunque me atrevo a dar un consejo aquí a la escritora: no hay que criticar lo que no se conoce. Yo no pienso leer los libros de Larsson, porque me conozco y sé que prefiero otro tipo de lectura. Pero decir que es malo sin haberlo leído... Terreno que no debe pisar una crítica que intente ser seria. Saludos.

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  4. Coincido contigo Paloma, Larsson tiene una manera tan lineal de narrar que leer sus libros se vuelve una lucha contra el tiempo y el aburrimiento....
    No niego su capacidad, pero a mí no me gustaron o al menos no me dejaron con esa sensación de emoción por leer el siguiente libro, no me "enganchó"

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