Las películas tocan nuestros corazones, nos llevan a lugares, traen recuerdos, cambian la forma de ver la vida, ayudan abrir la mente, entre otras cosas.
Lo anterior lo sabe mejor que nadie el señor Martin Scorsese y lo plasma en su última obra The Invention of Hugo Cabret.
Aquí la magia, inocencia y un hermoso homenaje al cine se mezclan haciéndolo parecer sencillo y sutil.
The Invention of Hugo Cabret se encuentra basada en el libro escrito e ilustrado por Brian Selznick, la cual es una combinación de libro infantil y novela gráfica.
De acuerdo a lo que comentó Robert Richardson, cinefotógrafo de la película, a la revista American Cinematographer, Scorsese “Seleccionó un gran número de imágenes del libro que hablaban de lo que tenía en mente”, y luego pidió, a él y a la gente de diseño de producción, que fueran “Fieles a lo que Brian había capturado”.
Con lo anterior se entiende la decisión de Scorsese de filmar en 3D, la cual sorprendió al mismo Richardson, pues sin duda es una forma de evocar en el cine las imágenes impresas del libro.
La literatura es una fuente eterna de historias para el cine, pero el libro de Selznick fue más allá, ya que también es parte de la inspiración audiovisual de la cinta.
La cámara en esta ocasión multiplica sus habilidades gracias al 3D, ya que Scorsese la ubica en ángulos insospechados, juega con los objetos y sus dimensiones y con la profundidad de campo que esta herramienta puede otorgar, ejemplo sería la secuencia con la que inicia la cinta que es un verdadero suceso, muy parecido al utilizado en el cierre de Shine a Light (2008).
El 3D es usado como parte del fondo y no de la forma como en otras cintas, aquí se explotan al máximo los escenarios oníricos y permite ir de la mano de los personajes.
Tal y como lo plantea la cinta, todas las partes de una maquinaria tienen un propósito; aquí con la cámara sucede lo mismo.
Habría que añadir la música de Howard Shore que completan la experiencia.
Situada en los años 30, la cinta cuenta los problemas que vive Hugo, un personaje claroscuro, obsesivo de esos que tanto le gustan y han acompañado la filmografía de Martin Scorsese. Éste plantea cuestionamientos sobre el propósito de la vida, el sentido de pertenencia y de lidiar con una soledad involuntaria.
Y Hugo recibe ayuda de los inicios del cine, de las películas protagonizadas por Harold Lloyd, Buster Keaton y Charles Chaplin. Y de las películas de Méliès, por supuesto.
Scorsese muestra como esa fábrica de sueños es un medio para retratar la vida.
Incluso la cinta puede rayar en lo autobiográfico pues Scorsese (Tal como Hugo) lleva a cabo desde hace años a través de la Film Foundation el trabajo de compilar información, regenerar y reconstruir imágenes que se han convertido en joyas de la cinematografía.
Con The Invention of Hugo Cabret se asiste a una lección de cómo hacer cine al ver como todo funciona al compás de un reloj; igualmente se asiste a un homenaje del mismo, otorgando honor a quien honor merece, al primer gran autor Georges Méliès a quien se le debe mucho, (Acto de humildad por parte de Scorsese y que deberían seguir otros directores, homenajear a autores y estrellas que revolucionaron este arte).
Pero la cinta incluso es más, es una declaración de amor al cine por parte de Martin Scorsese, quien se vuelve a colocar en la vanguardia.

De acuerdo. El homenaje a Mêlies es, además, una sorpresiva lección para los epectadores, hartos de temas vanales o poco edificantes. Lo único que sí hay que lamentar, es el precio de las salas 3D.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo, pero tengo la esperanza de que es una cuestión que poco a poco irá bajando de precio. Un abrazo Armando.
EliminarCoincido que esta muy bien hecha (los efectos, la edicion, direccion de arte, etc..) y esta muy chido el homenaje, pero se me hizo lentisima!!! y en la trama senti que no paso nada espectacular.. me aburri!! y siento que si a mi me paso eso a los niños mas!! que es para quienes esta dirigida..
EliminarEn fin, talvez esperaba mucho de la peli.. tenia que desahogame jaja.