lunes, 27 de febrero de 2012
Razzies 2012
Aquí los nominados para los Golden Raspberry Awards, mejor conocidos como los Razzies que premian a lo peor del cine.
Este año dos hombres disputan en la categoría de peor actriz y Adam Sandler rompe el récord de más nominaciones, así que se espera que gane más de uno.
El que no podía faltar es el director Michael Bay, siempre presente en esta premiación.
Hagan su quiniela que la celebración se llevará acabo el 1º de abril.
Peor película
Bucky Larson: Born To Be A Star
Jack & Jill
New Year’s Eve
Transformers: Dark Of The Moon
The Twilight Saga: Breaking Dawn Part One
Peor actor
Russell Brand (Arthur)
Nicolas Cage (Drive Angry, Season Of The Witch, Trespass)
Taylor Lautner (Twilight: Breaking Dawn Part 1, Abduction)
Adam Sandler (Jack & Jill, Just Go With It)
Nick Swardson (Bucky Larson: Born To Be A Star)
Peor actriz
Martin Lawrence (Big Mommas: Like Father, Like Son)
Sarah Palin (Sarah Palin: The Undefeated)
Sarah Jessica Parker (I Don’t Know How She Does It, New Year’s Eve)
Adam Sandler (Jack & Jill)
Kristen Stewart (Twilight: Breaking Dawn Part 1)
Peor actor de reparto
Patrick Dempsey (Transformers: Dark Of The Moon)
James Franco (Your Highness)
Ken Jeong (Big Mommas: Like Father, Like Son, The Hangover Part 2, Transformers: Dark Of The Moon, Zookeeper)
Al Pacino (playing Al Pacino in Jack & Jill)
Nick Swardson (Jack & Jill, Just Go With It)
Peor actriz de reparto
Katie Holmes (Jack & Jill)
Brandon T Jackson (Big Mommas: Like Father, Like Son)
Nicole Kidman (Just Go With It)
David Spade (Jack & Jill)
Rosie Huntington Whiteley (Transformers: Dark Of The Moon)
Peor guión adaptado
Bucky Larson: Born To Be A Star
Jack & Jill
New Year’s Eve
Transformers: Dark Of The Moon
Twilight: Breaking Dawn Part 1
Peor director
Michael Bay (Transformers: Dark Of The Moon)
Tom Brady (Bucky Larson: Born To Be A Star)
Bill Condon (Twilight: Breaking Dawn Part 1)
Dennis Dugan (Jack & Jill, Just Go With It)
Garry Marshall (New Year’s Eve)
Peor precuela, remake, secuela
Bucky Larson: Born To Be A Star
The Hangover Part 2
Jack & Jill
Twilight: Breaking Dawn Part 1
Peor pareja en pantalla
Nicolas Cage, and anyone sharing the screen with him in his three 2011 movies
Shia LaBeouf and Rosie Huntington-Whiteley (Transformers: Dark of The Moon)
Adam Sandler and Jennifer Aniston or Brookyln Decker (Just Go With It)
Adam Sandler and Katie Holmes, Adam Sandler or Al Pacino (Jack & Jill)
Kristen Stewart and Taylor Lautner or Robert Pattinson (Twilight: Breaking Dawn Part 1)
Peor guión
Bucky Larson, Born To Be A Star (Written by Adam Sandler, Allen Covert and Nick Swardson)
Jack & Jill (Screenplay by Steve Koren & Adam Sandler, Story by Ben Zook)
New Year’s Eve (Written by Katherine Fugate)
Transformers: Dark Of The Moon (Written by Ehren Kruger)
Twilight: Breaking Dawn Part 1 (Screenplay by Melissa Rosenberg)
Oscars 2012
Aquí la lista completita de los Óscares 2012, predeciblemente e injustamente "The Artist" gano las categorías fuertes; por otra parte gracias a La Academia por traer de vuelta a Billy Crystal como presentador.
Mejor Película
-The Artist
Mejor Director
-Michel Hazanavicius por ‘The Artist’
Mejor Actor
-Jean Dujardin por ‘The Artist’
Mejor Actriz
-Meryl Streep por ‘The Iron Lady'
Mejor Actor de Reparto
- Christopher Plummer por ‘Beginners
Mejor Actriz de Reparto-
Octavia Spencer por ‘Criadas y señoras’
Mejor Guión Adaptado
- Los Descendientes
Mejor Guión Original
- Midnight in Paris
Mejor Película de Animación
-Rango
Mejor Película de Habla No Inglesa
- Nader y Simin, 'Una separación' (Irán)
Mejor Dirección Artística
-La invención de Hugo
Mejor Fotografía
-La invención de Hugo
Mejor Banda Sonora
-‘The Artist’ de Ludovic Bource
Mejor Canción Original
-Man or muppet de ‘Los Muppets’
Mejor Película Documental
-Undefeated
Oscars Honoríficos:
James Earl Jones, Dick Smith y Oprah Winfrey
miércoles, 22 de febrero de 2012
La píldora de la imaginación
Se cumplen 112 años del natalicio del director español Luis Buñuel y aquí una forma de recordarlo:
lunes, 20 de febrero de 2012
Lo bueno, lo malo y lo feo del premio Óscar
En teoría la labor de La Academia debe ser premiar a lo mejor de la cinematografía pero como en muchas ocasiones la teoría nunca se parece a la práctica.
Estos premios son los más conocidos, antiguos, famosos y “prestigiosos” dentro del mundo del cine.
Las famosas ceremonias comenzaron en 1929, pero “The Academy of Motion Picture Arts and Sciences” (AMPAS) fue fundada en 1927, cuya base se encuentra en Beverly Hills. Y desde 1941 fue implementado el -ahora famoso- sobre que guarda en secreto el nombre del ganador.
El proceso para elegir el ganador (una vez más en teoría) es más o menos el siguiente:
Se abre una ronda en la que, desde 2010, se escogen diez candidatos, estos son elegidos por los miembros de La Academia pero siendo pertenecientes a la especialidad a la que se le otorgará el premio; de esta forma los actores votan a los actores que son candidatos, los directores a los directores, etc. Pero el ganador es elegido por la totalidad de los miembros de La Academia.
Se abre una ronda en la que, desde 2010, se escogen diez candidatos, estos son elegidos por los miembros de La Academia pero siendo pertenecientes a la especialidad a la que se le otorgará el premio; de esta forma los actores votan a los actores que son candidatos, los directores a los directores, etc. Pero el ganador es elegido por la totalidad de los miembros de La Academia.
Entra en la categoría todo film estrenado en Los Ángeles, Estados Unidos, desde el 1º de enero hasta el 31 de diciembre y con una duración mínima de cuarenta minutos.
Las votaciones se hacen en secreto, así nadie conoce al ganador, para lo anterior interviene una firma de auditoría encargada de realizar el recuento de los votos.
Hasta el día de la ceremonia en vivo el sobre lacrado con el nombre del ganador es abierto.
La Academia tiene un fuerte impacto en la industria cinematográfica, de eso no hay duda, una nominación o una estatuilla para una película es un “plus” y casi un asegurado éxito en taquilla. Esto es un apoyo importante para cualquier película que merece ser reconocida.
Pero esta institución tiene un lado oscuro, tropezones graves que han puesto en duda su credibilidad.
Para empezar, de unos años a la actualidad se ha notado una inminente inclinación a otorgar el premio Óscar a papeles melodramáticos, sentimentalones y/o de superación personal, donde los actores y actrices tienen que caracterizarse y “sacrificar” su belleza, véase y además consecutivamente: Halle Berry por Monster’s Ball (2001), Nicole Kidman en The Hours (2002), Charlize Theron en Monster (2003).
¿Parte de la fórmula para asegurar una estatuilla?
Es conocido que los actores cómicos han sido relegados aun si se tiene una actuación destacada. Véase a Renée Zellweger en Bridget Jones Diary (2001).
Por otra parte desde hace unas décadas, las súper producciones de gran éxito de taquilla han sido constantemente nominadas en la categoría de “Mejor Película”, (aquí se podría mencionar cualquier film de James Cameron) y en muchas ocasiones no presentan el suficiente sustento, así en unos pocos años envejecen cinematográficamente hablando.
Parece que la presión por las productoras, el marketing y las relaciones públicas de una película tienen un peso muy grande al momento de elegir el ganador, dejando en segundo plano a la crítica, el valor artístico, innovaciones técnicas, o influencia cultural.
Por ejemplo, a Martin Scorsese después de años le otorgaron el premio a “Mejor Director” por The Departed (2006), en esa ocasión se notó la presión que tenía esta institución, ya que era un premio que se le debía al gran director que es Scorsese y no es cuestión de demeritar la excelente película que es The Departed, pero sobre otras obras del director como Taxi Driver (1976) o Raging Bull (1980), no hay punto de comparación.
Ahora, si de errores clásicos y completamente atroces se habla no se puede olvidar el pasado de estos premios.
Algunos de los considerados genios del séptimo arte que han trascendido rompiendo paradigmas y que han creado obras que siguen siendo estudiadas, como es el caso de Ingmar Bergman, Federico Fellini, Stanley Kubrick o Alfred Hitchcock, nunca recibieron un premio Óscar como “Mejor Director” y ninguna de sus emblemáticas obras fue ganadora o siquiera contemplada a una nominación.
Aunado a lo anterior es muy conocido el caso de Orson Welles, quien nunca recibió una estatuilla y su película Citizen Kane (1941), hoy considerada por muchos expertos como la mejor película de todos los tiempos, nunca recibió un premio y fue olvidada por los críticos estadounidenses de su época. Lo anterior, porque Welles simplemente no tenía buena relación con las personas que componían La Academia.
Por otra parte, habría que recordar también que durante mucho tiempo se clasificó a esta premiación como racista. Hasta el año 2001, solamente seis actores afroamericanos habían ganado un premio. De hecho a la ganadora como “Mejor Actriz de Reparto” de 1939 Hattie McDaniel en su papel en Gone With The Wind, se le solicitó que entrará por la puerta de atrás.
El entonces actor e ícono de esos años Clark Gable con el cual trabajó y forjó una amistad en la mencionada película intercedió al grado de hacer depender su asistencia a la ceremonia si no iba McDaniel.
El entonces actor e ícono de esos años Clark Gable con el cual trabajó y forjó una amistad en la mencionada película intercedió al grado de hacer depender su asistencia a la ceremonia si no iba McDaniel.
El Óscar es un premio sobrevalorado, un evento donde el glamour y las falsas brillantinas predominan y los intereses económicos sobrepasan el amor al arte, pero al mismo tiempo la artificialidad ha ido invadiendo cada premiación cinematográfica.
Cannes se ha vuelto sólo una pasarela de artistas y el festival que en un principio se pensó para premiar al cine independiente estadounidense, el festival Sundance se ha convertido en un lugar de pretensión, donde una fórmula dentro de la narrativa cinematográfica y cuestiones como la fotografía se han estancado, volviendo todas las películas clones una de la otra.
El cine también es industria y como cualquier empresa se manejan fuertes intereses económicos, pero habrá que encontrar un equilibrio.
Al final las buenas películas y los buenos autores no necesitan de un premio que los avale, muchas películas que son extraordinarias no necesitaron de una estatuilla para tener éxito y/o volverse películas de culto y muchos directores tampoco necesitaron un premio, la historia se los otorga, la obra habla por sí misma.
Parece que se debe empezar a manejar de manera distinta este tipo de premiaciones y los reconocimientos a la industria cinematográfica, cambiar de fórmula, ya que, ésta se ha vuelto obsoleta.
“The Artist”: Una vuelta a lo clásico
Estando en la segunda década del siglo XXI, el cine contagiado del formato 3D y efectos visuales por doquier; un filme mudo y en blanco y negro para muchos representaría el suicidio. ¿Verdad?
No tanto.
Para eso llegaría el director francés Michel Hazanavicius demostrando lo contrario, olvidando todo lo anterior, rompiendo paradigmas, volviendo a los orígenes del cine y al mismo tiempo a rendirle un homenaje a esas películas silentes de Hollywood.
Sin duda a muchos productores y distribuidores les habrá dado pavor el hecho de tan sólo imaginarse involucrados en un proyecto así, simplemente porque la cinta se encuentra en silencio. Para muchas personas en el sentido estricto la película no dice nada. Pero hay cientos de películas más que deberían dar mucho mayor miedo con sus efectos especiales, digitales, efectos de audio exagerados y que con todo eso se limitan a nada, a decir absolutamente nada.
Películas que no tienen una historia que contar y que se desvanecen en el silencio.
“No hablaré”, “No diré una sola palabra” son frases que se pueden leer desde el principio de The Artist, sin duda un enfrentamiento a la frase de la primera película de cine sonoro El cantante de Jazz (1927), “Aún no han escuchado nada”.
La cinta es el retrato de muchos actores de la década de los 20 del siglo pasado que se rehusaron a hablar, a no permitir que sus películas tuvieran sonido y a entrar a una nueva era donde se cambió la manera de escribir y filmar.
Aquí George Valentine, interpretado excelentemente por Jean Dujardin es ese actor que no quiere hablar, que se niega a escuchar y a establecer un diálogo.
Poco a poco fueron eclipsados por las nuevas estrellas sonoras en ascenso, esos nuevos rostros que tanto ansiaban las “Majors”. Peppy Miller (Bérénice Bejo, actriz franco-argentina) es el personaje que interpreta esa otra parte de la historia.
Un sistema fílmico se sintió inmune, cerraron oídos y boca y decidieron ignorar los avisos del cambio, al mismo tiempo tuvo la infortuna de darse a la par de una crisis financiera que dominaba la producción cinematográfica.
En The Artist se juntan ambos desequilibrios (el financiero y el del actor), haciéndolos semejantes.
Debido a que el espectador se encuentra con una historia sin sonido, Hazanavicius tuvo que poner un mayor empeño a cualquier aspecto visual; en los encuadres, los planos, etc. Por ejemplo los planos de la heroína se ven más luminosos, dejando al actor en decadencia oscurecido. Ella subiendo escaleras, él hacía abajo. Por supuesto sin dejar esas grandes sombras que se veían en esos filmes para dar un mayor dramatismo.
Sin duda con la premisa de una historia que cuenta la transición del cine silente al sonoro es inevitable recordar Singing in the Rain (1957), con un relato distinto pero que retrata con igual profundidad ese momento de la historia del cine.
Historias, mensajes, momentos. De eso está hecho el cine, y de eso habla The Artist, narrando con luces, sombras y coreografías; encantando a todas las personas gracias esa mezcla atractiva y entretenida de tantas películas del cine mudo, con su dosis de drama, comedia, y su inevitable parte de romance.
Transportando al espectador a los inicios del siglo XX, cuando en el cine todo era transmitir emociones por medio del cuerpo, de muecas y gesticulaciones.
Ganadores del BAFTA 2012
Olviden los premios Oscar, mejor a revisar los British Academy of Film and Television Arts (BAFTA) galardón con mayor credibilidad que se otorga en Inglaterra a lo mejor del cine, sin duda como se esperaba el ganador de la noche: "The Artist":
Mejor película: The Artist
Mejor actor: Jean Dujardin - The Artist
Mejor actriz: Meryl Streep – La dama de hierro
Mejor director: Michel Hazanavicius - The Artist
Mejor actriz de reparto: Octavia Spencer - The Help
Mejor actor de reparto: Christopher Plummer - Beginners
Mejor película animada: Rango
Mejor documental: Senna
Principal película británica: El espía que sabía demasiado
Pelícua en lenguaje distinto al inglés: La piel que habito
Debut principal: Tyrannosaur
Mejor guión adaptado: El espía que sabía demasiado - Bridget O'Connor y
Peter Straughan
Mejor guión original: The Artist - Michel Hazanavicius
Mejor diseño de producción: Hugo - Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo
Mejor fotografía: The Artist - Guillaume Schiffman
Maquillaje y peinados: La dama de hierro - Mark Coulier, J. Roy Helland,
Marese Langan
Mejor diseño de vestuario: The Artist - Mark Bridges
Mejor edición: Senna - Gregers Sall y Chris King
Mejor sonido: Hugo - Philip Stockton, Eugene Gearty, Tom Fleischman, John
Midgley
Mejor banda sonora: The Artist - Ludovic Bource
Estrella debutante: Adam Deacon
Reconocimiento de la Academia: Martin Scorsese
Principal contribución al cine británico: John Hurt
Mejores efectos visuales: Harry Potter y las reliquias de la muerte - Parte 2 - Tim Burke, John Richardson, Greg Butler y David Vickery
Corto de animación: A Morning Stroll - Grant Orchard y Sue Goffe
Mejor corto con actores reales: Pitch Black Heist - John Maclean y Geraldine O'Flynn
lunes, 13 de febrero de 2012
Honor a quien honor merece: “The Invention of Hugo Cabret”
Las películas tocan nuestros corazones, nos llevan a lugares, traen recuerdos, cambian la forma de ver la vida, ayudan abrir la mente, entre otras cosas.
Lo anterior lo sabe mejor que nadie el señor Martin Scorsese y lo plasma en su última obra The Invention of Hugo Cabret.
Aquí la magia, inocencia y un hermoso homenaje al cine se mezclan haciéndolo parecer sencillo y sutil.
The Invention of Hugo Cabret se encuentra basada en el libro escrito e ilustrado por Brian Selznick, la cual es una combinación de libro infantil y novela gráfica.
De acuerdo a lo que comentó Robert Richardson, cinefotógrafo de la película, a la revista American Cinematographer, Scorsese “Seleccionó un gran número de imágenes del libro que hablaban de lo que tenía en mente”, y luego pidió, a él y a la gente de diseño de producción, que fueran “Fieles a lo que Brian había capturado”.
Con lo anterior se entiende la decisión de Scorsese de filmar en 3D, la cual sorprendió al mismo Richardson, pues sin duda es una forma de evocar en el cine las imágenes impresas del libro.
La literatura es una fuente eterna de historias para el cine, pero el libro de Selznick fue más allá, ya que también es parte de la inspiración audiovisual de la cinta.
La cámara en esta ocasión multiplica sus habilidades gracias al 3D, ya que Scorsese la ubica en ángulos insospechados, juega con los objetos y sus dimensiones y con la profundidad de campo que esta herramienta puede otorgar, ejemplo sería la secuencia con la que inicia la cinta que es un verdadero suceso, muy parecido al utilizado en el cierre de Shine a Light (2008).
El 3D es usado como parte del fondo y no de la forma como en otras cintas, aquí se explotan al máximo los escenarios oníricos y permite ir de la mano de los personajes.
Tal y como lo plantea la cinta, todas las partes de una maquinaria tienen un propósito; aquí con la cámara sucede lo mismo.
Habría que añadir la música de Howard Shore que completan la experiencia.
Situada en los años 30, la cinta cuenta los problemas que vive Hugo, un personaje claroscuro, obsesivo de esos que tanto le gustan y han acompañado la filmografía de Martin Scorsese. Éste plantea cuestionamientos sobre el propósito de la vida, el sentido de pertenencia y de lidiar con una soledad involuntaria.
Y Hugo recibe ayuda de los inicios del cine, de las películas protagonizadas por Harold Lloyd, Buster Keaton y Charles Chaplin. Y de las películas de Méliès, por supuesto.
Scorsese muestra como esa fábrica de sueños es un medio para retratar la vida.
Incluso la cinta puede rayar en lo autobiográfico pues Scorsese (Tal como Hugo) lleva a cabo desde hace años a través de la Film Foundation el trabajo de compilar información, regenerar y reconstruir imágenes que se han convertido en joyas de la cinematografía.
Con The Invention of Hugo Cabret se asiste a una lección de cómo hacer cine al ver como todo funciona al compás de un reloj; igualmente se asiste a un homenaje del mismo, otorgando honor a quien honor merece, al primer gran autor Georges Méliès a quien se le debe mucho, (Acto de humildad por parte de Scorsese y que deberían seguir otros directores, homenajear a autores y estrellas que revolucionaron este arte).
Pero la cinta incluso es más, es una declaración de amor al cine por parte de Martin Scorsese, quien se vuelve a colocar en la vanguardia.
"El Gato con botas" pone a maullar a todos
Desde 2001 la franquicia de la cinta Shrek ha generado diversas secuelas y presentado a esos personajes clásicos pero con un toque distinto para las nuevas generaciones. Un tono de cuentos menos tradicional y más irreverente.
A partir de la segunda parte de esta historia se conoció al Gato con botas, -en inglés Puss in Boots-, quien ganó muchos seguidores y le robó gran parte de la película al mismísimo ogro verde, por lo que un filme centrado en este personaje no se hizo esperar.
Ahora, a finales de este año llega la primera cinta de El gato con botas, presentando la historia de este minino antes de convertirse en un seductor héroe de botas y espada.
Aquí se maneja un tono más infantil a comparación del usado en Shrek, por lo que no se vuelve muy recomendable para niños mayores de 12 años, pero para los menores son altas dosis de entretenimiento y diversión.
La formula de la película no es muy compleja y llega a no variar mucho; se va de ratos de comedia a secuencias de acción, así sucesivamente. Aún con esto, el director Chris Miller, también director de Shrek tercero (2007) y guionista de las primeras dos cintas se reivindica en el final.
Técnicamente el trabajo es impecable.
La voz la realiza una vez más el actor Antonio Banderas, un personaje que se nota que lo tiene dominado y que ha ido puliendo con los años para tener su propia película. Muy buena labor de doblaje de su parte. Pero viene acompañado de nuevos personajes como Kitty Patitas Suaves con voz de Salma Hayek, Humpty Dumpty entre otros.
La competencia es dura para El gato con botas y la compañía Dreamworks, pues la reina de la animación Pixar no piensa dar tregua, teniendo varios proyectos en puerta y siendo líder en este campo.
Habrá que esperar como trata el tiempo a esta cinta y lo que prepare este entrañable personaje pues por supuesto se espera una secuela. Por lo pronto ha sido la más taquillera en Estados Unidos desde su estreno.
Sin duda el Gato apenas va en la primera de sus siete vidas.
La importancia de llamarse Hermanos Marx
“Perdonen que no me levante”. (Epitafio de Groucho Marx)
Cuando comenzó el cine sonoro hace más o menos un siglo, fue la sepultura para muchas estrellas mudas, sus carreras fueron derrumbadas en el momento en que se escuchó su voz. El sonido llegó para quedarse y para establecer las nuevas reglas de la industria del cine, de esta forma saldrían nuevos íconos.
De los primeros que vendrían a irrumpir en esta nueva etapa serían los Hermanos Marx. Julius (Groucho), Leonard (Chico), Alfred (Harpo) y Milton (Gummo), hijos de inmigrantes alemanes.
Importantes figuras de la comedia dentro del cine, al grado de tener cinco películas incluidas en las 100 mejores comedias del American Film Institute.
El talento musical de los hermanos se basaba en que pertenecían a una familia de tradición artística.
Cuenta una anécdota que durante una actuación en la Opera House de Texas se produjo una interrupción a causa del sonido de fuertes golpes producidos en el exterior, en la carretera. La audiencia se precipitó afuera para ver lo que pasaba, y cuando regresó, Groucho comenzó a insultar al público.
Lejos de enfadarse, el público estalló en carcajadas, por lo que la familia empezó a emplear las posibilidades cómicas del grupo.
Así sus actuaciones de Vodevil (subgénero dramático que combina la comedia ligera y números musicales) eran todo un éxito, por lo que Broadway sería el siguiente paso.
Durante la Primera Guerra Mundial el sentimiento antigermánico creció en E.U.A, por lo que la familia intentó ocultar su origen alemán. Harpo cambió su auténtico nombre de pila de Adolph a Arthur, y Groucho dejó de hacer papeles de personajes "alemanes".
Por aquel entonces los hermanos, llamados ahora "Los Cuatro Hermanos Marx" empezaron a desarrollar su estilo único de comedia, y a desarrollar cada uno un personaje característico. Tanto Groucho como Harpo reconocen en sus memorias que los ahora famosísimos personajes que encarnaban fueron creados por Al Shean.
Groucho manejaba el grande bigote falso, un puro y una manera muy peculiar de moverse, Chico hacía del inmigrante italiano, Harpo con su sombrero de copa, rizos y por supuesto el arpa, Zeppo al contrario parecía el más sereno de los hermanos adoptando los ademanes de un gentil galán.
A principios de los años veinte sus obras serían conocidas por un amplio público, aquí se formaría el primer gran éxito The Coconuts (1925-28), primer título llevado al cine.
Su slapstick, el tipo de humor y sus apariencia física rápidamente los diferenciaron de los demás.
Durante los años treinta, se vendría una oleada con lo mejor de los Hermanos Marx: Animal Crackers (1930), The House That Shadows Built (1931), Horse Feathers (1932) donde los hermanos hacían una sátira tanto del sistema estudiantil universitario norteamericano, como de la "ley seca", y se convirtió en su película más popular, llegando incluso a ocupar la portada de la revista Time. Implementarían para el futuro ese famoso "gag", en el que Harpo demuestra que de su gabardina puede extraer cualquier clase de objeto; de hecho, en esta película se saca un mazo de madera, un pez, una cuerda, un lazo, un cartel de una mujer en ropa interior, una taza de café caliente, una espada, y una vela encendida por los dos extremos.
Y la famosa Duck Soup (1932) considerada actualmente como una de las mejores: Es el único de sus largometrajes incluido entre las 100 películas más importantes del American Film Institute. Como muchas de las grandes obras del cine, el público de la época la considero bastante irregular, pero sería el tiempo el que haría justicia.
Después, los hermanos se pasarían a la productora MGM, en la cual debutaron con una de sus películas más representativas A Night At The Opera (1935).
Lo bueno no podía durar mucho tiempo más, pues su mentor, Irving Thalberg de la MGM falleció, dejando a los hermanos.
La flama de los hermanos se extinguiría, solamente Groucho recibiría un premio Óscar honorífico en 1974, tres años antes de morir. Pero dejarían toda una filmografía que sigue sobreviviendo el paso del tiempo y que es referencia para cualquier cómico y cinéfilo de hoy en día, un estilo de comedia blanca para cualquier edad.
Hilarantes, geniales, graciosos, espontáneos y sorprendentes. Esos fueron los Hermanos Marx.
Del autoengaño y cosas mejores
¿Es posible vivir una mentira que nosotros mismos hemos creado y alimentado durante años? Y ¿Cuándo ya no es suficiente?. Cualquiera ha vivido ese momento; el minuto en el que la pequeña burbuja explota y la cosa parece cambiar de color.
Sobre el autoengaño y el Dr. Andrés Roemer
El autoengaño es parte de la natura humana y no sólo es una necesidad para sobrevivir. Se trata de una cuestión que se vive todos los días. Nos engañamos nosotros mismos y se engañan todos los que nos rodean. Condición de la que nadie escapa.
El Dr. Andrés Roemer, es un periodista, escritor, conductor de televisión, politólogo e intelectual mexicano. Líder de opinión en temas políticos, sociales, económicos y culturales.
Por estas razones se platicó sobre el autoengaño, la natura humana y temas relacionados.
-Autoengañarte en ocasiones puede ayudar a salvarte, a creer. El autoengaño es una cosa que no podemos evitar.
El autoengaño es sabio. No se puede confiar en nuestro cerebro, es un bebé que selecciona lo que quiere recordar, que lo distorsiona; claro que existe una realidad, sin embargo hay un autoengaño que es una condición necesaria para sobrevivir.
Las bofetadas llamadas quiebres emocionales
Aunado al autoengaño, viene el quiebre emocional, ese momento donde comienza una ruptura; y es el preciso momento donde empieza un cuestionamiento sobre lo que estuvo pasando. Roemer comenta:
-Los quiebres emocionales a lo largo de nuestra vida reflejan vueltas en U, de darte cuenta y despertar de ciertas cosas que ves distintas.
De las crisis emocionales
Es cierto que hablar de crisis emocionales no es tema fácil, y el hecho que todos pasemos por alguna, no significa que puedan ser comprendidas.
-La crisis es una señal paradójicamente positiva, porque por un lado detona ya un problema que a lo mejor había que detonar porque sino podría tener consecuencias peores y a la vez te da una oportunidad de darte tregua, paz, y a lo mejor reponerte.
La verdadera vida talvez para alguien empiece con una crisis, su verdadera vida empieza cuando ya no se escapa, porque la cotidianidad, el trabajo, los gritos son un escape. Confrontarte a ti mismo en el tiempo real.
Ignorancia vs confrontación
Pero ¿Será mejor vivir en la ignorancia? Aquí podrían entrar otros temas complicados y difíciles de delimitar que son la libertad y la felicidad.
La libertad implica un costo. De lo más difícil en la vida es renunciar.
La felicidad por su parte podría ser es un tropiezo, algo muy efímero, la plenitud, al contrario, es mucho más que eso.
-La plenitud es: ¿Y en ese camino que hice?. La gente inteligente y compleja no tiene otra alternativa. Va sufrir más. Una mente compleja, que cuestiona que es inquisitiva va ser más plena, va ser más madura, más experimentada, pero va ser más dolida.
Si tu fin en la vida es placer y libertad en términos de alegría y llevártela bien, pues relájate, no le des tantas vueltas. Pero si tu fin de la vida no es la felicidad sino la plenitud, la plenitud siento que es una palabra mucho más completa.
A pesar de todo lo anterior y a diferencia de otras especies, sigue siendo mucho más conveniente que las personas se sigan engañando, incluso por el bien de las sucesivas generaciones.
Los autoengaños se hacen necesarios para el transcurso de nuestra existencia y sobrevivencia, sólo vamos cambiando de autoengaño.
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